Estudiantes 2.0 (publicado en revista HIPNOSIS)

Escribí el presente texto para la revistas Hipnosis que salió la semana pasada. Sarita me preguntaba por su contenido y bueno… este texto fue parte…
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Apagar la tele para concentrarse en la lectura de estudio puede haber sido un hábito común entre estudiantes de la última mitad del siglo XX. Sin embargo la llegada de nuevas tecnologías construye otras formas de comportarse, incluso frente al estudio. Poco a poco internet deja de ser sólo un canal de chateo para convertirse en una plataforma de interacción y desarrollo social. A través de la red, las personas pueden leer el diario, ver una película, contactarse, publicar opiniones u artículos, comercializar productos, escuchar música y por supuesto estudiar!

La llegada de la web 2.0, permitió la adaptación o creación de proyectos y empresas basados en el mundo virtual. Así, los videoclubs obtienen su correlato en sitios de streaming de video, los periódicos adaptan sus textos a la era digital y cualquier ciudadano tiene la posibilidad de publicar sus artículos en su propio blog. El dinero se vuelve electrónico y el e-commerce permite la venta de productos y/o servicios con sólo un par de clics.

El avance y penetración de las tecnologías alcanza y modifica también al ambiente universitario en cuanto, las recientes metodologías y herramientas, construyen un paradójico real escenario virtual. La información, por ejemplo, deja de acumularse en libros y se presenta diseminada en sitios y weblogs de los más variados autores y temáticas. Esto trae consigo un comportamiento de lectura basado en rápidos flashes tendientes a tomar de cada pantalla la información más relevante. El hipertexto, por su parte, revaloriza la bibliografía ampliatoria o sugerida dejándola realmente a disposición del alumno. Y es que el texto en formato digital, permite la rápida vinculación, no sólo con otros textos sino también con aplicaciones multimediales de toda índole. Una característica más que se suma a las mencionadas es la oportunidad de difundir los contenidos a cualquier parte del mundo y a un costo mínimo.

Como se ve, la gran red de redes ofrece infinidad de posibilidades y alternativas antes impensadas. La versatilidad que el medio demuestra lo hace apto para el entretenimiento, comunicación, negocios y educación, entre otros. Ahora bien, considero que el desafío supremo se presenta en lo académico. Allí la posibilidad de proyectar las clases al mundo y a un bajo costo, parece tentarnos a todos y llenarnos de esperanza. Sin embargo la ejecución de dichos proyectos necesita de trabajo y construcción individual y colectiva.

No es la primera vez que se deposita en un medio la intención de educar. Será fácil al lector recordar los comienzos de Discovery Channel o la antigua señal de Educable en Argentina, en la que los niños aprenderían las tablas, fracciones y operaciones matemáticas entre otras.
A todo lo dicho hasta aquí, debemos también mencionar que los comportamientos demandados por la red no son fáciles de aprehender. Una sociedad que recientemente comprende el concepto de interactividad, tendrá que trabajar mucho para incorporar el de proactividad requerida por los entornos 2.0. En otras palabras, los alumnos deberán aprender a ser virtuales para poder ser parte del sistema. De no ser así, el acceso masivo que las tecnologías ofrecen con su llegada a casi cualquier parte del planeta, puede verse atenuado por la dificultad que su correcto uso supone.
También habrá que crear docentes 2.0, preparados para el dictado de contenidos a través de pantallas. Aquí el esfuerzo no será menor que el realizado por un alumno. Los maestros necesitarán de conocimientos técnicos en el manejo de estas herramientas. Tendrán que aprender a escribir para una lectura “en flashes” y aplicar nuevas modalidades de examen.

Claro está que internet ha logrado un proceso de cambio en el contexto social que parece estar recién en sus comienzos y es en gran parte responsabilidad de las instituciones educativas, y los usuarios en particular, aprovechar las alternativas tecnológicas en pos de un mejor futuro.

La pregunta que surge es si debemos considerar a la red como un mundo virtual paralelo y auto-sustentable, o como un fiel y útil complemento al actual. En lo educativo la incógnita se enfoca en dos aspectos. El primero de ellos: ¿Podrán los estudiantes a distancia aprehender los hábitos que el sistema exige? Y el segundo: ¿Logrará la pantalla soportar la calma lectura de un libro completo, o la tan compleja y especial transmisión de contenidos que el contacto personal con el profesor ofrece?.

Tips para el estudiante 2.0-

El objetivo es reconocer cómo internet puede ayudar en nuestro estudio. A diferencia de la antigua internet aquí ya no basta con googlear y navegar.

Acciones para entrar en el mundo 2.0:

– Crear una o varias cuentas de correo específicas para utilizar en el ámbito académico. Es recomendable la utilización de información personal fidedigna y real.
– Crear su propio blog. Aunque sólo pueda ser actualizado una vez al mes. La creación de un espacio de reflexión o puesta on line de opiniones e intereses personales, puede ayudar a mejorar la redacción 2.0.
– Leer wikis es otra experiencia que no se debe subestimar, pero más importante aún es la de colaborar, cuando se pueda y aunque sea con un dato menor, con el contenido en línea.
– Utilizar, siempre que sea posible, las nuevas características del software basado en la web. Servicios como document & spreadsheet de Google o sladeshares pueden abrir alternativas modernas y preparar a los usuarios para otras modalidades de trabajo en un futuro cercano.
– Participar de redes sociales académicas o de temáticas culturales.
– Compartir trabajos e informes con otros estudiantes a través de discos virtuales o sistemas de alojamiento en línea.
– Respetar las etiquetas y aprender a estudiar y trabajar con el mensajero activo.
– Sindicar contenido puede ayudar a estar al día con la información necesaria y de agrado personal.

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