El contacto humano como limitante para conversar

Durante los últimos dos días estuve participando junto a @andrespall y gracias al esfuerzo de Modelo Digitales de una práctica orientada a la conversación llamada Espacio Abierto. Se trata de un método o sistema que permite a personas desconocidas y diversas crear conversaciones profundas (pidiendo disculpas por lo simplista de mi resumen). La práctica desarrolla un cierto grado de espiritualidad y exige la presencia física, cara a cara, con quienes se converse.

Si pudiéramos resaltar los componentes más importantes de Espacio Abierto, creo que podríamos enumerar los siguientes.

Las personas no necesitan conocerse para poder desarrollar la conversación

Las personas se organizan en círculos que favorecen el flujo de ideas

Los temas se agrupan en tópicos que son generados por los participantes sin ningún tipo de control, limitante u orientación previa. Se escriben en hojas de papel y se utilizan fibras.

Existe un muro donde estos tópicos se van pegando en afiches. 

Muchas de las personas se mostraron sorprendidas por la novedad de la metodología y el sistema. Por cuestiones simplemente personales no me entusiasmé demasiado con la práctica en sí, pero hay otros motivos. Toda esa metodología requiere entre otras cosas: un facilitador con cierto entrenamiento, un espacio cerrado importante, fibrones en tal número que sus tintas juntas podrían realizar la tirada del diario clarín de la fecha y un bosque bien tupido para reponer el que se consumirá en afiches y hojas de color. Además exige que las personas que participen: se trasladen al lugar, paguen un monto para ingresar, se desconecten y dejen sus trabajos un 100% mientras realizan la práctica. 

El punto es que veo este sistema como una versión deficiente del que vivo a diario en las redes sociales. El socialmedia permite una conversación en donde:

Las personas no necesitan conocerse para poder desarrollar la conversación. Twitter es un claro ejemplo de una plataforma que integra al planeta entero en un hashtag.

Las personas se organizan en círculos para poder desarrollar la conversación. Google+ los vuelve gráficos y dinámicos.

Los temas se agrupan en tópicos. Lo bueno del socialmedia es que no necesitamos fibras, tampoco hojas de papel y en lugar de haber cientos, existen millones alrededor del planeta.

También existe un muro en socialmedia, a veces llamado Time Line con la ventaja de no usar afiches y generar nuevas conversaciones.

Finalmente, las plataformas tecnológicas ofrecen la posibilidad de participar sin desplazamiento, sin pagos, sin facilitadores, sin la desconexión total y haciendo que ello forme parte de nuestro trabajo y no lo opuesto.

Mi propuesta es darle el valor justo al contacto humano, aceptar su importancia y seguir desarrollándolo pero revisar  aquello que ganamos al dejarlo un momento de lado. En este sentido las nuevas tecnologías nos permiten llevar la conversación a un estadío que supera la individualidad, el consumo excesivo de recursos y la injusta limitante del espacio físico. 

Respecto a esto, Espacio Abierto me deja sabor a poco. Los desafíos del futuro, según yo lo imagino, demandarán metodologías que acerquen a quienes estén más lejos y con menos posibilidades, que unan en base a comunidades y tópicos dinámicos y que generen un dialogo de conciencia, no sólo social, sino también planetaria.  

 

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